Descubriendo Roma lentamente

Desde Viale Trastevere hasta el Gianicolo

Descubriendo Roma lentamente

Trastevere es uno de los lugares más mágicos de la capital y un sitio donde se pueden encontrar tanto turistas como nativos. Es un barrio activo a todas las horas del día y de la noche. En Trastevere, se puede comer, tomar, estar de fiesta, llorar y enamorarse también.

De todos modos, este mágico barrio es mucho más grande de lo que se cree. Muchos turistas conocen Plaza Trilussa, Santa Maria en Trastevere y Plaza San Callisto pero, a menudo, ellos no amplian sus horizontes hacia rincones menos conocidos.

Almuerzo en Viale Trastevere

El tranvía es el medio de transporte de Trastevere por excelencia. Sea que llegáis de Roma Sur, sea que llegaís del centro, serán los tranvías número 8 o 3 que os van a llevar a nuestro punto de partida.

Si aún no habéis comido, o quisieraís desayunar (y os moveís con el tramvía 8) os aconsejo de bajar en la parada Bernardino da Feltre o Ippolito Nievo para llegar a Il Fornaretto di Trastevere.

Pizza al taglio Viale Trastevere
Pizza al taglio de Il Fornaretto di Trastevere en Viale Trastevere

En Roma los hornos (nombre de las panaderias en el centro y en el sur de Italia) són una verdadera tradición y Il Fornaretto di Trastevere la confirma.

Ese sitio nace como panadería, pero tiene muchísimos asientos y numerosos platos típicos de Roma. Ahí la piazza al taglio es fenomenal, así como los supplì.

Los supplìs són bolitas fritas de arroz y tienen muchas variedades en los ingredientes, con carne o vegetarianos. Tomad vuestro tiempo para probar todo lo que esta panadería os puede ofrecer y os aseguro que no os vaís a arrepentir.  

Ministerio de Educación

Siguiendo dos paradas más hacia el norte, para seguir con nuestro recorrido, teneís que bajar en la parada Ministero dell’Istruzione (donde pasa tanto el tranvía número 8, como el 3, que llega desde Porta Portese ósea desde el este).

Ya a través de las ventanillas del tranvía podeís admirar la majestuosidad de este palacio ministerial. 

Ministerio de la Enseñanza Pública, Viale Trastevre
Ministerio de Educación
visto desde el principio de calle E. Morosini, Trastevere

Cuando bajeís, os vais a dar cuenta de su tamaño, recorriendo todo su lado norte (o sea, lo que queda a vuestra derecha, una vez bajado el tranvía).

El palacio fue construido durante los años de la dictadura fascista y por eso se pueden encotrar diferentes estilos de la epoca clásica, resaltando la voluntad de Mussolini de reemprender el antiguo esplendor romano.

Street Art y helado en San Cosimato

Una vez que hayáis recorrido todo el lado derecho hasta el final del palacio, cruzad la calle hacia la derecha, donde podeís admirar un grafiti. Esa obra es de My Dog Sighs y apareció en marzo 2018.

Desafortunadamente ya ha sido desfigurado, pero su belleza sigue allí rellenando toda la pared del Hospital Nuevo Regina Margherita y nos acompaña hacia Plaza San Cosimato.

Grafiti Trastevere, viale Trastevere
Grafiti entre el Ministerio de Educación y Plaza San Cosimato

San Cosimato es un lugar que siempre me ha fascinado. Cada vez que cruzaba la plaza para ir a trabajar, me sentía que pertenecía a Roma, sentía que Roma me había adoptado y hecho suya. Creo que la razón es que este pequeño rincón de Trastevere transmite espíritu romanesco en cada lado y no es difícil entender por qué.

En cuanto lleguéis en la Plaza, a la izquierda, a lado de una tienda de libros usados, hay una pequeña heladería: Fata Morgana. Los precios són un poquito más altos que la media, pero los sabores son muy peculiares y valen mucho la pena.

Generalmente, en esta heladería podéis encontrar a muchos niños y niñas. Después haber pasado la tarde jugando en la plaza, arrastrando sus juguetes, piden a sus padres de comprarles un helado.

Helado en Trastevere, viale Trastevere
Helado de Fata Morgana en San Cosimato, Roma

Las muchas facetas de San Cosimato

Siguiendo en la acera que flanquea la plaza, podéis encontrar unos restaurantes mucho menos turisticos que los que están en la zona de Plaza Trilussa y San Callisto y con precios bastante varios.

Restaurante en San Cosimato
Cartel publicitario, fuera del restaurante Rione 13
en Plaza San Cosimato

En la plaza, que queda a la derecha, cada día (excepto los domingos) hasta las 14, podéis ir de compras al mercado de San Cosimato. Ahí podeís encontrar varios productos, desde los lácteos y el pescado, que llega desde la costa más cercana, hasta cada género de verdura local. 

En la tarde, la plaza se convierte para acoger a niños, que se quedan en el jardín donde encuentran columpios y tobogánes, y adolescientes que suelen acabar jugando a fútbol en la plaza, hasta que el sol baje y San Cosimato se prepara para otro momento del día.

Noche de cine en Plaza San Cosimato

Probablemente, si no habeís vivido en Roma, no conocéis a Los chicos del Cine America. Las voces y la dedicación de este grupo de jovenes cinéfilos salvó el Piccolo Cinema America, fundando una asociación que sigue regalándonos noches de cine al aire libre completamente gratuitas.

Las ubicaciones son varias (Ostia, Cervelletta y San Cosimato) y a pesar de todo, este año también las noches del Cine America han conseguido empezar, llevando la magia del septimo arte a las noches de verano de Trastevere.

(En el enlace podeís encontrar todas las informaciones y entre todas, la recomandación para reserver, a causa de las actuales circunstancias).

La subida al Gianicolo

Si pasáis por San Cosimato por la tarde y no os vaís a quedar por el cine, podéis tomar la calle que queda a la izquierda, al final de plaza (Via Agostino Bertani). La podéis recorrer toda hasta que lleguéis a la fuente, que queda justo enfrente a vosotros.

De la fuente, podéis tomar la escalera que la bordea a la izquierda hasta al punto que, recorriendola toda y siguiendo por arriba, después de un cuarto de hora, os vaís a acabar en la colina del Gianicolo.

Para que no os equivoqueís, después haber recorrido todo el primer tramo de la calle, tendreís que llegar en la carrera principal (Via Garibaldi). Siguiendo el recorrido, a la izquierda, tomad otra escalera que os va a llevar al principio de nuestro tour del Gianicolo: una colina que regala muchas sorpresas.

En le primer tramo, que os acompaña hasta el estatua de Garibaldi hay – en este ordén – la iglesia de San Pietro en Montorio, el Academia Real de España, el osario Garibaldino y el así llamado Fontanone (aunque el nombre oficial sea Fuente del agua Paola).

Fontanone en el Gianicolo
Fuente del Agua Paola, así llamado «Il fontanone»

Con el Fontanone detrás, podéis disfrutar de la espectacular vista sobre Roma. Pero, para aprovechar de toda su belleza, tenéis que seguir caminando hacia la calle arbolada a la izquiera del Fontanone. Seguid vuestro recorrido sin dar vuelta atrás y no os podéis equivocar.

Plaza Garibaldi en el Gianicolo

Una vez recorrido toda el avenida, vaís a acabar exactamente bajo la estatua de Garibaldi, que mira hacia el maravilloso mirador sobre la Ciudad Eterna.

Con una buena vista y un poquito de conociemento sobre Roma, podéis mirar el Altar de la Patria, el Coliseo, el Campidoglio (el ayuntamento), los Mercados de Trajano y así sucesivamente.

Rodeando el estatua de Garibaldi, llegaís a otro mirador, donde los jardines están decorados con bustos dedicados a los patriotas italianos, héroes del Risorgimento. De hecho, esos se encuentran justo en frente de unos tableros construidos por el 150° aniversario de la Unidad Italiana.

Desde este mirador, podéis ver la escalera de Trinità dei Monti, Villa Borghese y, al final, Castillo Sant’Angelo a la izquierda.

Mirador del Gianicolo, Roma
Mirador del Gianicolo

Nuestro recorrido del Gianicolo acaba con una vista que muy pocos turistas consiguen mirar: la del cupolone (la cúpula de San Piedro).

Manteniendo la vista de la foto que figura más arriba, dad vuelta atrás hacia el estatua de Garibaldi. Una vez tengáis el momumento detrás, mirando el caballo de espalda de tres cuartos, desde un pequeño rincón con un par de bancos, podéis admirar la majestuosidad de la cúpula de San Piedro.

En cualcuier hora acabéis este paseo, os aseguro que esa vista habrá valido la pena de la larga subida.

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