Como un nativo

Como convertirse en un Veneciano en ciernes

No podéis decir de haber estado en Venecia o de haberla totalmente entendida, si no pusisteis en práctica una de estas tres reglas venecianas.

1. El bacaro tour

Si habéis leido Pequeño vocabulario de Veneciano, sabréis que Venecia no solamente tiene su propio dialecto, sino también su lenguaje. Este idioma dialectal permite dar un nombre a muchas cosas que en italiano estandard no existen.

En Italia, los venetos son conocidos por su cultura alcohólica y por su reputación de bebedores. Esa les precede cada vez encuentren un compatriota, en Italia o en el extranjero. Por esa razón, los venecianos no podían no acuñar unas palabras sobre la famosa hora del aperitivo italiano.

Queridos jóvenes europeos, estoy segura que en vuestra vida hayaís hecho un Pub Crawl. ¿Sabéis traducirme esa palabra en vuestro idioma? Quizás sí. ¿Sabéis traducirla al italiano? Estoy segura que no, porque no existe. Bueno, los venecianos llegaron a inventar su propria versión a partir de la palabra Bacaro: el bacaro tour o tour de los bacari.

El bacaro es un pequeño bar veneciano, antigüamente osteria (lo que en Londres se llamaría pub), donde se pueden tomar las ombre (o sea vasos de vino) y comer los populares cicheti venecianos (los que en castellano se llamarían tapas).

Si juntáis las ombre, los cicheti y el hecho de moverse de un bacaro al otro por las calli venecianas (y habéis leído esta frase entendiendo cada palabra), entonces iréis a conseguir el Bacaro Tour, que os hará probar el placer de sentiros venecianos, por lo menos durante la hora del aperitivo.

Cicchetti con aperitivo
Aperitivo con cichetti

2. Las frittellas venecianas

Si habéis estado en Venecia, igual la habéis visitado por el Carnaval. Por eso, probablemente no teníais ni el espacio para moveros de un campo al otro, a causa de la gran cantidad de turistas.

Mientras eses pasan su tiempo sacando fotos entre Plaza San Marco y Palacio Ducal, vosotros podéis alejaros del centro para llegar al mejor sitio de toda Venecia donde comer las frittelle: la Pasteleria Tonolo.

La frittella, en la versión dulce, cambia en toda Italia, pero en Venecia solo es una cosa y se come por el Carnaval. Es una bolita de masa dulce de tamaños diferentes (y las de Tonolos son gigantes!!). Encima, está rellena de crema clásica o zabaione, aunque las tradicionales contegan pasas de uva.

Si pasáis por esa pastelería, vaís a encontrar mucha cola, pero muy pocos turistas. En cambio, habrán muchos locales con quiénes probar las mejores frittelle del Carnaval de Venecia.

3. El barrio judío

En Venecia, hay un lugar especial y poco abarrotado, que no se alcanza tomando la calle que se suele tomar para llegar a Rialto y, luego, a San Marco. Ese lugar es la judería, que se encuentra en el sestriere Cannaregio.

La primera vez que fui a ese barrio tenía 14 años y me enamoró en cuanto lo ví, sobre todo por los dulces de una pequeña pastelería judía. Esa pastelería se llama Panificio Giovanni Volpe y vende muchísimos productos de horno de orígen judía, que podríais comer en el campo justo allí al lado.

La judería no es solamente «una isla» con muy pocas personas, donde poder comer dulces, sino también un lungar donde volver a descubrir la comunidad judía, muy descuidada en Italia.

En la judería hay cinco sinagogas, pero solamente dos son visitables comprando los billetes para el Museo Judío de Venecia – situado en el Campo Ghetto Novo – al precio de 12€ el entero y 10€ el reducido.

Entonces, si estáis cansados de la Venecia habitual y queréis descubrir un rincón nuevo de esta ciudad tan especial, la Judería de Venecia os espera.

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